Dejar de Fumar con acupuntura

El tabaco es una planta con un elevado contenido en nicotina que se conoce desde hace siglos, y que se consume de diferentes formas fumado, masticado, en infusión aunque la manera más habitual de consumo es la de fumar cigarrillos.

Mark Twain dijo: “Dejar de fumar es fácil; yo lo he hecho mil veces”. Quizá usted lo ha intentado también y haya fracasado es intentos anteriores. ¿Por qué dejar de fumar es tan difícil? La respuesta es sencilla. Dejar de fumar es tan difícil por la adicción que genera la Nicotina.

La nicotina es tan adictiva como la heroína o la cocaína y causa efectos sobre el sistema nervioso. La mayoría de los fumadores han desarrollado dependencia a la nicotina en diferentes grados. Esta dependencia física causa síntomas de abstinencia desagradables cuando se trata de dejar de fumar.

El tabaco contiene más de 4.000 sustancias, algunas de ellas muy perjudiciales para la salud, entre las que destacan la Nicotina, Monóxido de carbono, Sustancias cancerígenas como el alquitrán, benzopireno, cadmio o el níquel, Radicales libres, Acetona, Arsénico, Cianuro

Cuando se fuma un cigarrillo, en cada calada se crea una corriente principal que inhala el fumador y una corriente secundaria formada por el humo que emite el otro extremo del cigarrillo. En esta corriente secundaria se encuentran determinados cancerígenos y sustancias tóxicas en mayor concentración que en la corriente principal, por eso es tan peligroso inhalar aire contaminado por humo de tabaco.

Casi todos los fumadores dicen que fuman porque les gusta, la nicotina también produce una sensación placentera. Cuando se inhala el humo del cigarrillo la nicotina penetra profundamente en sus pulmones. De allí pasa rápidamente al torrente sanguíneo, y es transportada, junto con el monóxido de carbono y otras toxinas, a todo su cuerpo. La nicotina solo tarda 7 segundos en llegar al cerebro, más rápido que los medicamentos que se administran vía intravenosa, y allí produce la liberación de dopamina que hace que el fumador se sienta bien.

La nicotina afecta a muchas partes de su cuerpo, incluyendo el corazón y los vasos sanguíneos, sus hormonas, la manera en que su cuerpo utiliza los alimentos y su cerebro. La nicotina se puede encontrar en la leche materna y hasta en la mucosidad del cuello uterino de las mujeres que fuman. Durante el embarazo, la nicotina atraviesa libremente la placenta y se ha detectado en el líquido amniótico y en la sangre del cordón umbilical de los recién nacidos.

Con el paso del tiempo, el fumador desarrolla una tolerancia a la nicotina. Esta tolerancia significa que necesita más nicotina para obtener el mismo efecto que al consumir cantidades más pequeñas lo que causa un aumento del consumo de tabaco.

Cuando un fumador deja de fumar sufre un síndrome de abstinencia, los síntomas de abstinencia más comunes son: Mareos. Depresión. Frustración, impaciente e ira. Ansiedad. Irritabilidad. Trastornos del sueño, incluyendo dificultades para dormir, para mantener el sueño y soñar cosas desagradables o hasta pesadillas. Dificultad para concentrarse. Intranquilidad o aburrimiento. Dolores de cabeza. Cansancio. Aumento del apetito. Aumento de peso. Estreñimiento y gases. Tos, boca seca, dolor de garganta y goteo nasal. Presión en el pecho. Ritmo cardiaco más lento.

Los motivos más habituales con los que el fumador “justifica” el consumo de tabaco son:

  • Porque relaja.
  • Porque ayuda a concentrarme.
  • Porque distrae.
  • Ayuda a hacer la digestión.
  • Y muy pocos de ellos reconocen que fuman porque están enganchados.

Muchos fumadores querrían fumar menos controlando el número de cigarrillos que se fuman a lo largo del día. Es más difícil fumar menos que dejar de fumar del todo.

En España, según datos de la Encuesta Nacional de Salud de 2006, fuma el 29,5% de los adultos mayores de 16 años, siendo mayor el consumo en los hombres (35,3%) con respecto a las mujeres (23,8%). El porcentaje de fumadores varía según la edad, observándose que la menor proporción de fumadores se encuentra entre los mayores de 65 años, mientras que los jóvenes de 25-34 años son los que más fuman. Entre los jóvenes de 16 a 24 años, fuman casi por igual hombres y mujeres (31,1% hombres y 32,7% mujeres)

El consumo del tabaco está directamente relacionado con más de 25 enfermedades y es la principal causa del 30% de todos los cánceres. En España se estima que en el año 2001 murieron 50.000 personas por causa del tabaco. El consumo de tabaco produce:

  • Cáncer de pulmón.
  • Cáncer de laringe.
  • Cáncer de vejiga.
  • Bronquitis crónica.
  • Enfisema.
  • Enfermedad cardiovascular.
  • Cardiopatía coronaria.

Que debemos evitar los primeros días en los que dejamos de fumar

Cuando hayamos tomado la decisión de dejar de fumar hay una serie de cosas que podemos tener en cuenta los primeros días que nos van a ayudar en la transición.

La ingesta de alcohol porque disminuye el autocontrol y en situaciones sociales puede caer en la tentación fumar un cigarrillo y pensar que por un cigarrillo no pasa nada.

Marcarte objetivos a corto plazo. Debes pensar que no vas fumar hoy. Es normal que durante estos días tengas ganas de fumar, debes saber cuánto duran las ganas de fumar.

Hay muchas razones para dejar de fumar, pero lo importante es que tú tengas algún motivo para dejarlo:

  • Para prevenir enfermedades.
  • Para mejorar tu salud. Al dejar de fumar pueden desaparecer síntomas que ya tengas como tos, fatiga, etc.
  • Para ahorrar dinero. Solo tiene que hacer cuentas en lo que te gastas al año en tabaco.
  • Para mejorar tu aspecto. Muchas de las toxinas del tabaco se eliminan por la piel produciendo un envejecimiento prematuro de la piel y las arrugas en el labio superior.
  • Por presiones familiares o laborales.
  • Para dar ejemplo a tus hijos.
  • Para evitar enfermedades en los que te rodean. Se ha demostrado que el tabaquismo pasivo es muy perjudicial para la salud de las personas que te rodean en tu día a día.
  • Para mejorar el rendimiento físico.
  • Para mejorar el gusto y el olfato.
  • Para evitar el mal aliento y los dientes amarillos.

La nicotina quita el apetito por diversos mecanismos, pero no es obligado que se coma peso al dejar de fumar. Puedes ganar dos o tres kilos, en parte por la ausencia de nicotina, en parte porque los primeros días, si tienes ansiedad por el síndrome de abstinencia, puedes calmarla comiendo más o porque utilices sustitutos (caramelos, chicles, etc.…) El beneficio que supone dejar de fumar no es comparable a los inconvenientes que puede ocasionar un ligero aumento de peso, que puede perderse después de unos meses vigilando la dieta y haciendo algo ejercicio físico, en muchos casos con salir a caminar es suficiente para deshacerte de lo kilos que pudieras haber cogido durante el proceso.

Cómo dejar de fumar con Acupuntura.

Como ya hemos visto hasta ahora, la barrera más grande que tienen que superar los fumadores para dejar de fumar es la adicción física y mental a la nicotina y a diversas sustancias que contiene el tabaco y actúan junto a la nicotina para aumentar la adicción.

La acupuntura es uno de los métodos más efectivos y naturales que existe para vencer la adicción a la nicotina y dejar el tabaco para siempre sin sufrir efectos secundarios como el síndrome de abstinencia y sin sufrir aumento de peso, esto último es uno de los factores que más preocupan a los pacientes a la hora de iniciar el tratamiento.

La Acupuntura no es solamente colocar agujas en el cuerpo del paciente, sino que posee protocolos propios para cada una de las patologías o enfermedades que se puedes tratar con ella. Estos protocolos son muy claros, pero admiten modificaciones sobre la selección de los puntos que el acupuntor va a utilizar dependiendo del estado particular de cada paciente, de su estado general de salud o de la existencia de alguna deficiencia o exceso en el mismo. Del mismo modo, y dependiendo de cada paciente los puntos utilizados pueden variar a lo largo del tratamiento para ajustar el mismo a cada paciente.

El protocolo de tratamiento para el tabaquismo en Medicina Tradicional China descansa sobre dos pilares fundamentales para vencer esta adicción:
Limpiar, Tonificar y revitalizar el Pulmón: Con el tratamiento de acupuntura corporal tratamos el Pulmón y tonificamos su Energía (Qi de Pulmón). Para ello utilizamos puntos de los meridianos de Pulmón e Hígado (para aumentar su capacidad de depuración de la sangre).

Los síntomas que aparecen durante los primeros días de tratamiento son un aumento de la expulsión de flemas espesas, orina oscura y olor corporal más fuerte.

Lo que conseguimos es poner en circulación sanguínea la nicotina acumulada en los Pulmones, de esta forma se reducen los síntomas del síndrome de abstinencia que se produce al dejar el tabaco hasta casi eliminarlos por completo.

Control de ansiedad: Para calmar el estrés y la ansiedad, no solo por estar en el proceso de dejar de fumar, sino del día a día para que el paciente no tenga la necesidad de recurrir al tabaco para clamarse.

Para ello se utiliza la Auriculoterapia, un sistema muy efectivo mediante el cual colocamos en la oreja del paciente unas pequeñas “chinchetas” de auriculo las cuales el paciente tiene que manipular aproximadamente cada dos horas durante el día y algunas de ellas en el momento que siente la necesidad de fumar un cigarrillo.

También se colocan algunas de ellas en puntos concretos para tratar la ansiedad por la comida y controlar así el apetito con lo que conseguiremos que el paciente deje el habito del tabaco sin sufrir un aumento de peso.

Estas se mantienen hasta la siguiente visita del paciente a la consulta, momento en el que serán retiradas y colocadas en la otra oreja.
Lo primero que hacemos en la consulta es “invitar” al paciente a deshacerse del tabaco que lleve encima. Esto puede causar un poco de ansiedad, pero si realmente quiere dejar de fumar ¿Para qué quiere guardar tabaco? Hay que hacer comprender al cliente que el factor más importante para que el proceso de dejar de fumar tenga éxito es que él quiera dejar de fumar de verdad, si esto no es así no hay tratamiento convencional o alternativo que lo consiga.
Durante el tratamiento se recomienda al paciente que aumente la cantidad de agua que ingiere, ya que de esta forma se facilita la expulsión de las toxinas acumuladas mediante la orina.

Si el paciente lo desea podemos someterle a una sesión de Hipnosis y Terapia Regresiva, a través de la cual le llevamos al momento en el que probó el tabaco por primera vez y así que vuelva a experimentar la sensación que obtuvo con ello. Según la Medicina China es la búsqueda de esa sensación la que le hacer repetir una y otra vez el mismo acto. Le hacemos ver que en el momento actual de su vida tiene otras muchas sensaciones placenteras a las que entregarse y disfrutar sin tener que recurrir de nuevo al consumo del tabaco para sentirse bien.

Al comienzo del tratamiento veremos al paciente dos o tres veces por semana dependiendo del grado de adicción que tenga desarrollado, y después se irán espaciando las visitas hasta que el tratamiento se de por finalizado.

A lo largo del tratamiento el estado de ánimos es bueno y estable, ya que el paciente sabe que dispone de recursos para tratar la ansiedad que produce el proceso de dejar de fumar y al mismo tiempo es capaz de notar los cambios que se producen en su cuerpo durante el proceso como la recuperación del olfato y sobre todo del gusto.

Desde el momento que el fumador deja el tabaco se producen cambios en su cuerpo que él mismo puede comprobar tanto a corto como a largo plazo. Estos cambios le proporcionan al exfumador un aumento de su calidad de vida.

Veinte minutos después del último cigarrillo

  • La presión arterial baja a su nivel normal.
  • La frecuencia cardíaca desciende a valores normales.
  • La temperatura de las manos y los pies aumenta hasta valores normales.

Pasadas 8 horas

  • La concentración de monóxido de carbono en sangre baja a su nivel normal.
  • La concentración de oxígeno en la sangre se normaliza.

A las 24 horas

  • Disminuye el riesgo de sufrir un infarto cardíaco.

48 horas después de dejar de fumar

  • Las terminaciones nerviosas se acostumbran a la ausencia de nicotina.
  • Aumenta la agudeza del olfato y el gusto.

De 2 a 3 semanas

  • Mejora la circulación.
  • La función pulmonar aumenta hasta un 30%.
  • Caminar se vuelve más fácil.

De 1 a 9 meses después de dejar de fumar

  • Disminuye la tos, la congestión nasal, la fatiga y la sensación de ahogo.
  • Vuelven a crecer los cilios en los pulmones, lo que mejora la capacidad para limpiar el pulmón y disminuyen las infecciones.

1 año después

  • El riesgo de padecer insuficiencia coronaria es 50% menor que en un fumador.

5 años después de dejar de fumar

  • El riesgo de morir de enfermedad cardiaca es igual al de los no fumadores.
  • El riesgo de morir por enfermedad pulmonar disminuye a la mitad.

10 años después

  • El riesgo de morir de cáncer de pulmón es similar al de los no fumadores

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