Psoriasis y Acupuntura

Casi todos tenemos algún familiar o amigo que padece Psoriasis, pero ¿Qué es la psoriasis? Mucha gente desconoce esta enfermedad y a veces se dedican a estigmatizar a las personas que la padecen. Existen diferentes tipos de psoriasis y todos ellos se puede presentar en diferentes grados.

Vamos a adentrarnos en esta enfermedad para conocer lo que supone física y psíquicamente a los que la padecen.

¿Qué es la Psoriasis?

La psoriasis es un trastorno inflamatorio de la piel y ocasionalmente de las articulaciones. Es crónico, recurrente y afecta a entre el 2 y el 3% de la población europea y al 1,4% de la población española según las últimas investigaciones. La psoriasis produce lesiones escamosas engrosadas e inflamadas, con una amplia variabilidad clínica y evolutiva. Produce muchos picores y es bastante común que los pacientes se hagan heridas al tratar de calmar el picor.

No es contagiosa, aunque sí puede ser hereditaria (un tercio de los afectados tiene familiares directos con psoriasis), es más probable que la hereden los hombres que las mujeres. Se sabe que, además de esta predisposición, son necesarios otros factores desencadenantes. En este sentido, se asocia la predisposición a psoriasis con los antígenos HLA-CW6, y HLA-DR7. Además, existe correlación entre el tipo clínico de psoriasis y otros antígenos HLA. Por ejemplo, el HLA-B17 se asocia a un inicio más precoz y un curso más grave, y el HLA-B27 está relacionado con la forma pustulosa generalizada.

La psoriasis puede aparecer a cualquier edad, pero suele hacerlo por primera vez entre los 15 y los 35 años. Es una enfermedad que a día de hoy no tiene cura con la medicina occidental, pero existen técnicas que ayudan a controlar los síntomas y hacer más fácil la vida de los pacientes.

Puede afectar a cualquier parte de la piel, frecuentemente a las zonas de codos, rodillas, cuero cabelludo, abdomen y espalda. No es raro que produzca afectación de las uñas y en ocasiones produce complicaciones como la artritis psoriásica.

¿Por qué se produce la psoriasis?

La psoriasis comienza en el sistema inmune, principalmente en unas células de la sangre llamadas linfocitos T. Todos tenemos linfocitos T que nos ayudan a proteger el cuerpo contra infecciones y enfermedades.

En la psoriasis, los linfocitos T se activan indebidamente y desencadenan muchas respuestas celulares; entre ellas, la proliferación y dilatación de los vasos sanguíneos de la piel, lo que se manifiesta en el color rojo de las lesiones. También desencadenan una proliferación de las células de la epidermis, los llamados «queratinocitos».

Normalmente, el proceso de recambio celular de la epidermis es de 30 días, pero en las personas con psoriasis dura aproximadamente 4 días, lo que genera la acumulación de células en la capa córnea, y se manifiesta en forma de placas de escamas blanquecinas y descamación exagerada.

Factores desencadenantes más comunes.

Tenemos entonces claros que la Psoriasis es genética, pero ¿por qué y cuándo aparece la enfermedad? Las causas principales son:

  • Traumatismos: Es muy frecuente que los pacientes psoriásicos presenten el fenómeno de Koebner, y las lesiones aparezcan en piel inicialmente sana que recibe un traumatismo, rasguño, etc., tras un «periodo de incubación» de entre 3 y 18 días.
  • Infecciones: Es común que 2 o 3 semanas tras una infección de vías aéreas superiores por estreptococos betahemolíticos se desencadene un brote de psoriasis, sobre todo del tipo en gotas.
  • Fármacos: Como las sales de litio, betabloqueantes, antimaláricos o AINEs pueden exacerbar o agravar la psoriasis.
  • Factores psicológicos: Aunque no se asocia a ningún trastorno de la personalidad, el estrés emocional puede desencadenar o agravar la psoriasis.
  • Factores climáticos: Los climas fríos se asocian a empeoramientos de la enfermedad, y los calurosos a la mejora. En general, los pacientes mejoran con la exposición al sol; sólo entre el 5 y el 10% presentan psoriasis fotosensibles.
  • Factores metabólicos: La hipocalcemia y la ingesta excesiva de alcohol empeoran la enfermedad.
  • Factores endocrinos: No está clara la relación, aunque se evidencian picos de máxima incidencia en la pubertad y la menopausia, mejora con el embarazo y empeora tras el parto.

¿La psoriasis tiene un impacto mental?

La psoriasis tiene un impacto negativo en el bienestar emocional y físico de los pacientes. El dolor y la vergüenza asociados a las lesiones cutáneas pueden trastornar las actividades sociales y laborales.

Los efectos físicos y mentales de la psoriasis se han comparado a los de otras enfermedades como el cáncer, la artritis, la hipertensión, la enfermedad cardiaca, la diabetes y la depresión.

El miedo al rechazo social puede tener efecto en los pacientes con psoriasis, provocando una mala imagen de sí mismos y preocupación psicosexual.

El aspecto de las lesiones puede hacer que la gente reaccione con insensibilidad e ignorancia hacia los enfermos, así que para estos establecer nuevas relaciones puede suponer un todo un reto.

¿Os imagináis lo que supone para un niño o un adolescente tener psoriasis?

Patrones de presentación de la psoriasis.

La Psoriasis puede presentar diferentes patrones de presentación:

Psoriasis en placas o psoriasis vulgar: Es la forma más frecuente. Se caracteriza por la formación simétrica de placas de 1 a 30 centímetros, localizadas en cualquier zona de la piel, especialmente rodillas, codos, región lumbosacra y cuero cabelludo. Las lesiones pueden durar hasta meses, e incluso años, y en sucesivos brotes se van extendiendo al tórax y las extremidades. Cuando las lesiones confluyen en grandes placas con bordes geográficos, el cuadro se denomina psoriasis gyrata; otras veces, aparece una zona central más clara, y el cuadro de llama psoriasis anular.

Psoriasis en gotas, psoriasis eruptiva o psoriasis guttatta: Psoriasis en forma de gotas o pequeños puntos menores de 1 centímetro, a veces pruríticas, localizadas preferentemente en el tronco. Se da con más frecuencia en niños y en jóvenes, y suele aparecer bruscamente tras padecer una infección estreptocócica de las vías respiratorias superiores. Dura dos o tres meses y desaparece espontáneamente, salvo en algunos individuos que sufren brotes recurrentes. Suele reaparecer en la edad adulta como otro de los tipos de psoriasis.

Psoriasis eritrodérmica: Lesiones generalizadas comprometiendo más del 90% de la extensión corporal llegando a afectar el estado de salud del paciente por presentar fiebre, leucocitosis, desequilibrio electrolítico, déficit proteico, etc. Puede aparecer a partir de una psoriasis vulgar (dejando alguna zona de piel sana), tras un brote de psoriasis pustulosa, o bruscamente tras un periodo de intolerancia.

Psoriasis pustulosa generalizada o psoriasis de Von Zumbusch: Variante aguda e infrecuente, que generalmente aparece en pacientes con otros tipos de psoriasis tras la aparición de factores desencadenantes (medicamentos, hipocalcemia, estrés, infecciones…). Las placas eritematosas confluyen en pocas horas en pequeñas pústulas estériles (llenas de pus no infectado), que rápidamente se secan, desaparecen y reaparecen en nuevos brotes. Si aparecen lesiones subungueales, la uña puede llegar a desaparecer. El curso de la enfermedad es ondulante, hasta que varias semanas después el paciente vuelve a la forma de psoriasis que padecía o a una psoriasis eritrodérmica. Por lo general, el cuadro se acompaña de fiebre, mal estado general, leucocitosis y aumento de la velocidad de sedimentación globular. Puede ser mortal, por hipoalbuminemia, hipocalcemia y las consiguientes deshidratación e infecciones.

Psoriasis palmoplantar o psoriasis tipo Barber: Se caracteriza por varios brotes de pústulas estériles sobre una base eritematosa, simétricamente en palmas de las manos y las plantas de los pies, sobre todo en las eminencias tenar e hipotenar de la mano, y en los talones. Las pústulas pueden confluir en grandes lagos de pus, que se secan en 8 a 10 días formando escamas y costras marrones. Este proceso se cronifica, produciendo callosidades amarillentas que pueden producir  fisuras extremadamente dolorosas e invalidantes. Ocasionalmente, esta forma de psoriasis se asocia a dolor torácico medio por osificación del cartílago en la zona de contacto entre la clavícula y la primera costilla, y el esternón.

Psoriasis acral o acrodermatitis continua de Hallopeau: es una extraña variante definida por la aparición de una erupción pustulosa en torno a las uñas (sobre todo de las manos), que se extiende proximalmente. Se acompaña de destrucción y pérdida de las uñas, y en casos muy evolucionados puede llegar a producir osteolisis de la falange distal.

Psoriasis invertida o psoriasis de pliegues: Aquella que afecta a los grandes pliegues cutáneos, principalmente los axilares, genitocrurales (las ingles), interglúteos, submamarios y el ombligo. Las lesiones son placas eritematosas de color rojo intenso, uniformes, lisas, brillantes y de bordes definidos, si bien su rasgo más característico es la ausencia de escamas. Puede haber una fisura dolorosa en el fondo del pliegue, y existir por tanto riesgo de infección. Lo más común es que estás lesiones coexistan con la psoriasis vulgar.

Psoriasis del cuero cabelludo: El cuero cabelludo presenta lesiones de forma muy frecuente en los pacientes de psoriasis, normalmente junto a lesiones cutáneas. Puede manifestarse como placas descamativas similares a las de la piel, o bien como placas gruesas de escamas adheridas al pelo (cuadro a veces denominado como falsa tiña amiantácea).

La psoriasis y la medicina occidental.

La medicina occidental dispone de varios metodos.

tópicos

Consiste en la aplicación directa de productos sobre la piel. Aunque tienen menos efectos secundarios que los sistémicos, su eficiencia también es menor. Es por ello que se reservan para pacientes con formas más leves de la enfermedad, en general con menos de un 25% de la superficie corporal afectada.

Las propiedades del aloe vera, son especialmente aptas para aliviar los síntomas de psoriasis y contribuir a la regeneración de los tejidos de la zona afectada. Por una parte, el uso tópico de aloe vera ayuda a calmar la picazón, gracias a las antraquinonas contenidas en esta planta. Además, el ácido crisofánico, presente en el gel de aloe vera, es muy utilizado en la psoriasis, como así también la lignina y otras sustancias que también contiene.

Emolientes y queratolíticos. Los primeros son hidratantes del estrato córneo de la piel, mientras que los segundos eliminan el exceso de escamas. Están contraindicados en la psoriasis invertida (en los pliegues corporales).

Ditranol. Potente medicamento reductor, derivado de la crisarobina y utilizado sobre todo en la psoriasis vulgar. Puede administrarse de dos formas: siguiendo el método de Ingram, con dosis bajas de 0,05 a 0,5%; o por contacto breve, por aplicación directa en concentraciones del 0,5 al 5% durante un máximo de 30 minutos diarios. Sus inconvenientes son su capacidad irritante (por lo que no se puede utilizar en el rostro y los pliegues), y que deja una pigmentación pasajera en la piel.

Análogos de la vitamina D. Tienen acción antiproliferativa sobre los queratinocitos. Los más usados son el calcitriol (derivado natural de la vitamina D), el calcipotriol y el tacalcitol, con la misma acción que la vitamina D3, pero con un 10% de sus efectos hipercalcemiantes. Estos efectos contraindican otro uso que no sea el tópico. También son irritantes, por lo que no conviene usarlos en la cara y los pliegues. Existen preparados que también contienen corticoides.

Retinoides. Entre los derivados de la vitamina A, se utiliza sobre todo el tazaroteno, un retinoide de tercera generación. Se usan concentraciones entre 0,05 y 0,1%, en forma de gel. Su eficacia se asemeja a la de los análogos de la vitamina D.

Corticoides tópicos. Se recomienda su uso durante cortos periodos de tiempo, y sólo en pacientes con psoriasis leves que no han respondido a otros procedimientos, o para localizaciones más delicadas, como la cara, el cuero cabelludo, los pliegues cutáneos o los genitales. Deben retirarse de forma gradual para evitar un rebrote de la enfermedad. Es importante vigilar la aparición de efectos secundarios, especialmente cuando se aplica en curas oclusivas.

Breas. Sus efectos antimitóticos, antiinflamatorios y antipruriginosos son eficaces, aunque no tanto como el ditranol o los corticoides. Por ello, por su fuerte olor y por lo incómodo que resulta (manchas en la ropa, etc.) su uso está cada vez menos extendido.

Procedimientos naturales. Existen derivados naturales, que por su efecto hidratante pueden aliviar los síntomas de la psoriasis. Algunos ejemplos son el aloe vera, la pita o el aceite de rosa mosqueta. Otro ejemplo de terapia natural clásica es la raíz del traidor, también llamada raíz del diablo, por su propiedad de teñir el agua de rojo. Habitualmente se le han adjudicado propiedades curativas y paliativas para diferentes patologías cutáneas (eczemas, micosis, acné, hemorroides, grietas, varices o herpes, entre otras).

sistémicos.

Incluye todos los que se suministran por vía oral o inyectados, y que actúan sobre todo el organismo. Suelen presentar mayores efectos secundarios que los tópicos, por lo que se reservan para casos de psoriasis graves, incapacitantes, resistentes, y para las formas eritrodérmica y pustulosas. No se recomienda el uso de corticoides orales, debido a que pueden provocar un brote de psoriasis pustulosa mortal.

Metotrexato. Este fármaco citostático es muy eficaz, especialmente en el caso de la artritis psoriásica. Se administra a razón de tres dosis semanales de 2,5 a 5 miligramos separadas por intervalos de 12 horas. Esta pauta de administración es la que menos efectos adversos presenta, de los cuales los más importantes son la toxicidad medular y hepática. Existen autores que recomiendan la práctica de una biopsia hepática al llegar a la dosis acumulativa de 1,5 gramos, a partir de la cual se considera que existe riesgo de cirrosis hepáticas. Por otro lado, no se debe olvidar que este fármaco presenta múltiples interacciones.

Acitrecino. Es un retinoide que se utiliza a dosis de 0,25 a 1 miligramo por kilo y día, durante un periodo de 3 a 4 meses. Al ser teratógeno (es decir, puede causar alteraciones en el feto), es recomendable la toma de anticonceptivos orales durante su uso y hasta dos años después de su finalización. Otros posibles efectos secundarios son el desarrollo de queilitis, xerosis y la elevación de los niveles de triglicéridos y colesterol en sangre.

Ciclosporina A. Este fármaco se utiliza para inhibir a los linfocitos T CD4 activados. Se comienza con dosis de 4 miligramos por kilo y día, y a las doce semanas se revalúa al paciente. Si la respuesta no es satisfactoria, se puede aumentar la dosis progresivamente hasta un máximo de 5 miligramos por kilo y día. Por sus efectos adversos, es necesario controlar de cerca la función renal y la tensión arterial. También interacciona con muchos fármacos, si bien no presenta toxicidad aguda como el metotrexato.

Inmunomoduladores. En la actualidad se está investigando el uso de inmunosupresores para la psoriasis, como el tacrolimus y los derivados de la ascomizina. El etanercept (Enbrel®), inhibidor del TNF-α, ha sido aprobado en Estados Unidos para la artritis psoriásica. Al igual que el Efalizumab (Raptiva), todos estos anticuerpos monoclonales padecen en general de los mismos efectos adversos, entre los que se cuentan infecciones graves, tuberculosis, candidiasis sistémicas, etc. De hecho el 19/02/2009 la Agencia Europea de Medicamentos (EMEA) recomendó suspender la comercialización de Efalizumab (Raptiva) debido a que los riesgos, incluyendo el de sufrir leucoencefalopatía multifocal progresiva (LMP) y otros, superan a los posibles beneficios.

Fototerapia

La fototerapia consiste en la utilización de radiaciones electromagnéticas no ionizantes, especialmente del espectro ultravioleta B (UVB) y A (UVA). En general es bastante efectivo, salvo en las formas pustulosas y eritrodérmica. Sin embargo, no es recomendable usarlo prolongadamente, pues aumenta la incidencia de cáncer de piel, sobre todo del cáncer escamoso y el melanoma.

Fototerapia. Consiste en el uso de dosis crecientes de UVB. Los más empleados son los de banda estrecha (longitud de onda de 311 nanómetros), más eficaces y menos dañinos que los de amplio espectro. Está indicado en las placas crónicas de psoriasis que no responden al procedimiento tópico, y para la psoriasis en gotas.

Fotoquimioterapia. Se utilizan las radiaciones asociadas a fármacos. La pauta más clásica es la denominada PUVA, que asocia psoralenos tópicos o por vía oral. Otra opción es la combinación de luz UVB con alquitrán o antralina, tal como se menciona en el apartado anterior.

Como podéis ver los procedimientos de la medicina occidental no son definitivos, prácticamente todos ellos tratan los síntomas, y la mayoría de ellos tienen asociados muchos efectos secundarios y riesgos para la salud.

La psoriasis en medicina tradicional china.

Para la Medicina Tradicional China la Psoriasis es un problema de deficiencia de XUE (sangre) combinado con Factores Patógenos Exógenos como puede ser la Humedad, el Viento y el Calor, aunque el Calor puede ser externo o interno, por eso los Factores Emocionales son muy importantes en el desarrollo de la enfermedad y en su recuperación.

¿Cómo es la técnica empleada en la Psoriasis?

El procedimiento pasa por realizar una adecuada diferenciación de síndromes para determinar el desarreglo energético y los Factores Patógenos subyacentes y se basa en la aplicación de acupuntura, fitoterapia, moxibustión y recomendaciones de dietoterapia energética según los principios de la Medicina Tradicional China.

Se aplica acupuntura local rodeando las placas de Psoriasis para atraer la Xue (sangre) a la zona y nutrirla.
Se aplica martillo de siete puntas o de Flor de Ciruelo sobre la placa y se produce un pequeño sangrado para regenerar y formar capilares nuevos en la zona y extraer el Calor existente.

Se aplica acupuntura distal para, según el síndrome existente, tonificar el Bazo para eliminar la humedad, el Riñón, el Hígado y el Pulmón.
Si está muy cronificada se utiliza fitoterapia para acelerar el proceso y tratar las deficiencias existentes. Naturalmente la Fitoterapia depende del Síndrome que este provocando la psoriasis y es diferente para cada paciente.

No solamente se trata el problema dermatológico, sino también la afectación psicológica o emocional, incluyendo en el procedimiento puntos específicos para tratar la ansiedad y de este modo evitar que la patología empeore por causas emocionales. Para ello utilizamos puntos corporales y auriculoterapia.
Si hay mucha extensión corporal afectada se comienza la Fitoterapia y la acupuntura corporal y cuando se ha conseguido reducir la extensión de las placas se comienza con la técnica local.

Dependiendo del Síndrome y el tiempo que hace que el paciente padece la psoriasis las sesiones se dan a razón de 2 por semana y posteriormente se van espaciando.

Aquí podéis ver la evolución de un paciente con una gran placa en la parte posterior del cuello y la nuca. Como se puede observar la placa ha desaparecido prácticamente y el paciente no sufre picores en la zona.

A qué esperas

¿Te apetece probarlo? Llámanos al 644 19 11 19 y reserva tu cita o solicita más información sin ningún compromiso.

No te arrepentirás