Tratamiento del Pié Diabético

Pié diabético

 

“Emulando al gran escritor de todos los tiempos, William Shakespeare, “Ser o no ser” , frase inmortalmente célebre en su obra “Hamlet”, este es uno de los grandes dilemas que se nos presenta a todos los médicos cuando tenemos al frente un paciente con pié diabético. ¿Qué hacer?. La mayoría de las veces la decisión es salomónica: AMPUTAR”


Dr. Alex Márquez , ExDirector Médico CMA


Si tiene diabetes, sus niveles de azúcar en la sangre son demasiado altos. Con el tiempo se produce una circulación sanguínea deficiente a nivel de los vasos pequeños, sobre todo en las piernas y los pies. Esta falta circulación sanguínea puede dañar los nervios o los vasos sanguíneos. El daño que produce la diabetes en los nervios produce una pérdida de la sensibilidad en los pies, por lo que una persona diabética puede no darse cuenta que tiene una cortadura, una ampolla o una llaga en un píe. Estas lesiones pueden causar úlceras e infecciones que no cicatrizan adecuadamente. En casos graves puede ser necesario realizar la amputación de un dedo y en casos extremos del pie completo.


El pie diabético tiene una “base etiopatogénica neuropática”, porque la causa primaria está en el daño progresivo que la diabetes produce sobre los nervios, lo que se conoce como Neuropatía. Los nervios están encargados de informar sobre los diferentes estímulos (nervios sensitivos) y de controlar a los músculos (nervios efectores). En los díabéticos, la afectación de los nervios hace que se pierda la sensibilidad, especialmente la sensibilidad dolorosa y térmica, y que los músculos se atrofien, favoreciendo la aparición de deformidades en el pie, ya que los músculos se insertan en los huesos, los movilizan y dan estabilidad a la estructura ósea.


El hecho de que una persona pierda la sensibilidad en el pie implica que si se produce una herida, un roce excesivo, una hiperpresión de un punto determinado o una exposición excesiva a fuentes de calor o frío no se sientan. El dolor es un mecanismo defensivo del organismo que incita a tomar medidas que protejan de factores agresivos. Los diabéticos pueden sufrir heridas y no darse cuenta. Además, la pérdida de control muscular favorece la aparición de deformidades y éstas pueden, al mismo tiempo, favorecer roces, cambios en la distribución de los apoyos del pie durante la marcha y, en definitiva, predisponer a determinados puntos del pie a agresiones que, de no ser atajadas a tiempo, pueden originar gangrena y por tanto ser necesario la amputación.


Según el Consenso Internacional sobre Pie Diabético el pie diabético es una infección, ulceración o destrucción de los tejidos profundos relacionados con alteraciones neurológicas y distintos grados de enfermead vascular periférica en las extremidades inferiores que afecta a pacientes con diabetes mellitus.
Entre el 15-20% de los diabéticos desarrollarán una úlcera del pié durante su vida, principalmente a consecuencia del daño neurológico responsable de la insensibilidad, y un importante porcentaje de estos pacientes serán sometidos a amputación. Los datos de altas hospitalarias procedentes de todo el mundo indican que entre las personas con diábetes, hasta un 20% de las hospitalizaciones están relacionadas con úlceras por debajo de la rodilla. Es importante recalcar que no todos los diabéticos desarrollan esta complicación que depende en gran medida del control que se tenga de la enfermedad, de los factores intrínsecos y ambientales asociados al paciente y en definitiva del estado evolutivo de la patología de base


La clasificación más extendida de los estadios de las lesiones del pie diabético es la clasificación de Meggitt-Wagner descrita por primera vez en 1976 y consiste en la utilización de 6 categorías o grados.

Tabla

Como se desarrolla la patología


El pie diabético se desarrolla en 6 posibles fases según Sistema de Estadiaje Simple creado por Foster y Edmons en 2000 e implantado en el King's College Hospital de Londres


Fase 1: El pie diabético puede no tener factores de riesgo para la ulceración.
Fase 2: El pie presenta neuropatía, isquemia, deformidad, edema o presencia de callos que son factores de riesgo conocidos.
Fase 3: La ulceración es el evento central para el camino de la amputación y requiere un tratamiento agresivo y urgente.
Fase 4: La infección retrasa la curación y puede destruir los tejidos con rapidez alarmante.
Fase 5: La necrosis es el resultado de la destrucción tisular como resultado de la infección y la isquemia.
Fase 6: Pasado un tiempo cuando el tejido del pie es destruido la amputación mayor es inevitable. Esta es la fase fina
Vamos a revisar alguna de estas fases


Infección: Los pacientes diabéticos tienen una incidencia más alta de infecciones en los pies y presentan problemas en la cicatrización que incrementa su riesgo. Lo explica la pérdida de la inmunidad pasiva. Los microorganismos más frecuentes en las infecciones del pie diabético corresponden al estafilococo coagulasa tanto negativo como positivo y en menor proporción el estreptococo. La mayoría de las infecciones son polimicrobianas.

 

Neuropatía: Todos los nervios son susceptibles de sufrir daño por la diabetes. El 20% de los diabéticos tiene neuropatía autonómica. La mitad presentan alteración sensitiva detectable. Los síndromes de neuropatía diabética pueden dividirse en agudos y crónicos. Los pacientes con  neuropatía aguda presentan un ataque súbito de dolor o debilidad. La neuropatía diabética  crónica es más frecuente que la aguda. Los síntomas son progresivos con pérdida irreversible de la sensibilidad. La gravedad de los síntomas, al contrario de la neuropatía aguda, es proporcional a la antigüedad de la diabetes. Se afectan inicialmente las fibras de diámetro pequeño (dolor, temperatura e información autonómica); más tardíamente se afectan las fibras de diámetro grande (propiocepción, tacto fino y motoras).

 

Cuando la neuropatía autonómica es grave se pierde el control vasomotor y entonces se incrementa el flujo sanguíneo a la extremidad, pero este flujo se canaliza hacia la piel y fístulas arteriovenosas en el hueso, pudiendo ocasionar hipoperfusión en otros tejidos. Cuando se pierden los reflejos capilares normales se produce una hipertensión capilar de dependencia y una respuesta vasodilatadora disminuida al calor. La denervación simpática impide la sudoración y la piel se hace seca y quebradiza, con cambios en el ph y la microflora.

 

La neuropatía motora aparece al final afectando los músculos intrínsecos del pie con atrofia de los interóseos, causando un desequilibrio entre los extensores y flexores largos. Esto produce protrusión de las cabezas metatarsianas con deformidad de los dedos en forma de martillo. Se altera la biomecánica del pie cambiando los puntos de apoyo, y modificándose la marcha normal. Las fuerzas de fricción excesivas en la piel plantar ocasionan callosidades y la presión continua produce ulceraciones sobre las cabezas metatarsianas. Ulceras neurogénicas o “mal perforante plantar” ocurren a nivel de las primeras, segundas y quintas articulaciones metatarsofalángicas. En la planta los callos gruesos pueden actuar como cuerpo extraño causando daño a tejidos blandos con extravasación sanguínea y de suero de los capilares, siendo un medio de cultivo para que bacterias locales o externas produzcan un absceso, el cual generará que la infección invada más fácilmente la articulación adyacente y la cabeza del metatarsiano, ocasionando osteomielitis. La parte final de la enfermedad sensoriomotora conduce a la llamada articulación de Charcot (artropatía neurogénica). El trauma repetido en el pie y tobillo provoca destrucción articular (pie de mecedora), en la que el pie se ensancha y pierde su arco.

Investigación sobre la Acupuntura en neuritis periférica diabética

 

Ya en 1997, Abuaisha y otros del Departamento de Medicina, Hospital Real de Manchester realizó un estudio titulado "La acupuntura para el tratamiento de la neuropatía diabética periférica crónica. Un estudio a largo plazo" Se estudió la efectividad de la acupuntura en el alivio de los síntomas dolorosos de la neuropatía diabética periférica.

 

46 pacientes diabéticos que sufrían de neuropatía periférica dolorosa de larga duración participaron en este estudio. Los pacientes recibieron 6 ciclos de acupuntura clásica en un período de 10 semanas usando puntos tradicionales de acupuntura china. 44 de los pacientes completaron el tratamiento y se realizó un seguimiento durante 18-52 semanas con los siguientes resultados: 34 pacientes (77%) presentan una mejora significativa en sus síntomas y el 67% de ellos fueron capaces de reducir sus medicamentos. Ocho pacientes (24%) requirió más tratamientos de acupuntura, mientras que sólo 7 pacientes (21%) experimentó una curación de sus síntomas. Un paciente no termino el ciclo completo de acupuntura. No se reportaron efectos secundarios del tratamiento. El estudio sugiere que la acupuntura es una técnica segura y eficaz gestión a largo plazo de la neuropatía diabética dolorosa.

Los Institutos Nacionales de la Salud de EE.UU., la Organización Mundial de la Salud, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido y el Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa han apoyado esta terapia como alternativa y complementaria.

 

El tratamiento de Acupuntura para la neuropatía periférica

 

El tratamiento se realiza en ambos lados del cuerpo. Los puntos de acupuntura se insertan las agujas en las manos o los pies, o ambos, dependiendo de dónde se siente el dolor. El paciente generalmente está en decúbito prono y las agujas se insertan en puntos específicos en las zonas lumbar o cervical de la columna vertebral. Si el dolor de la neuropatía se produce en las manos, las agujas se insertan en la zona cervical y en la zona lumbar si el dolor se siente en las extremidades inferiores. Tanto las zonas lumbar y cervical se insertan con agujas si extremidades superiores e inferiores están involucrados. Las agujas se insertan en realidad donde los nervios espinales salen de la columna vertebral y viajan a inervan las manos y pies. En los puntos en los pies y las manos también se insertan las agujas. La combinación de técnicas reduce la sensibilidad de los nervios y los restaura a sus funciones normales. Esto en realidad, alivia el dolor neropático de la diabetes.

 

Tratamiento de las úlceras del pie diabéticocon Acupuntura y Fitoterapia

 

Cuando la neuropatía ha producido heridas o ulceras en los pies, el tratamiento con acupuntura es de los más efectivos en el tratamiento de estas ulceraciones. También empleamos Fitoterapia para los casos más extremos en los que se ha ebgangrenado el miembro para ayudar a la cicatrización de la herida.

 

El tratamiento se realiza de forma distal para controlar la diabetes y los niveles de azucar en sangre y también se realiza puntura local rodeando las úlceras con agujas para restablecer una correcta circulación sanguínea en la zona al tiempo que se tonifican los nervios afectados de la zona.

En la siguiente imagen puede apreciarse como ha cambiado el aspecto de la ulcera en solo cinco sesiones de tratamiento. Ha dejado de supurar liquido y la uña del dedo tambien esta comenzado a regenerarse.

Evolucion


En Tu salud e s lo Primero combinamos el tratamiento con acupuntura convencional con el tratamiento con Laser para ayudar a la regeneración de los tejidos dañados acortando así el tiempo necesarios para su completa cicatrización.


En estos casos tan graves el paciente recibe una sesión de acupuntura a diario durante al menos una semana o diez días para que el estado de las ulceraciones mejore de forma rápida. A partir de ese momento se comienzan a espaciar la sesiones hasta el restablecimiento completo de la zona afectada.
A continuación explicamos unas pautas para el cuidado de los pies en los pacientes con diabetes.

 

¿Por qué es importante el cuidado de los pies en el paciente diabético?

 

En la evolución de la diabetes las complicaciones más frecuentes son la afectación de nervios y arterias. Las alteraciones vasculares alteran la circulación sanguínea y facilitan la aparición de edemas y de zonas mal vascularizadas, que dificultan la curación de las lesiones y heridas. La neuropatía diabética provoca la pérdida de sensibilidad, atrofia muscular y dolor. Ambas alteraciones tienen especial repercusión en los pies, aumentando la frecuencia de producción de erosiones, pinchazos, cortes, quemaduras… que si no se cuidan se convierten en úlceras, facilitan la infección y pueden llevar a la gangrena y a la necesidad de amputaciones.

 

¿Cómo deben de cuidarse los pies en el paciente diabético?

 

Para evitar la aparición de úlceras, lesiones, infecciones y necrosis en los pies es muy importante que el paciente diabético mantenga un buen control de la glucemia y evite los factores que pueden aumentar el riesgo de lesiones vasculares y nerviosas


Las principales medidas preventivas son:

 

  • -Control de la glucemia, manteniendo correctamente el tratamiento con insulina y/o hipoglucemiantes orales.
  • -Dieta alimenticia que facilite la estabilidad de los niveles de glucemia en sangre, evite la obesidad y garantice un adecuado aporte de proteínas, vitaminas y minerales al organismo.
  • -Ejercicio físico que facilita el mantenimiento del peso adecuado, el metabolismo de la glucosa y la correcta circulación sanguínea en los pies.
  • -Llevar un buen control de la tensión arterial y de los niveles de lípidos en sangre.
  • -No fumar ni consumir alcohol u otras drogas.
  • -Además es esencial cuidar diariamente los pies, revisándolos para vigilar si aparecen heridas, rozaduras, ampollas o grietas.
  • -La correcta higiene de los pies y la elección adecuada del calzado es la estrategia básica para evitar la aparición de rozaduras, heridas, quemaduras y lesiones:
    • -Lavarse los pies diariamente con agua templada. Se aconseja comprobar la temperatura del agua con un termómetro de baño o con el codo, ya que es frecuente que en los pies se pueda haber perdido la sensibilidad y no se perciba la temperatura real del agua.
    • -Secar bien los pies con una toalla suave y sin frotar, con especial cuidado en los espacios interdigitales. Si la piel está muy seca se puede aplicar una crema hidratante pero con la precaución de no aplicarla en los espacios interdigitales.
    • -Mantener los pies secos utilizando talco no medicinal antes de calzarse cada mañana y cada vez que se cambie de calcetines o calzado.
    • -Las uñas de los pies deben de cortarse con tijeras de punta roma, y en línea  recta para evitar que se encarnen, sin apurar el corte ni erosionar los dedos. -Es aconsejable utilizar una lima para mantener la longitud de las uñas y pulir los bordes.
    • -No se deben de cortar ni quitar las durezas y callos de los dedos, ni utilizar callicidas, de ser necesario debe de consultarse un podólogo.
    • -No se deben de utilizar pomadas, alcohol o desinfectantes para las heridas de los pies, ya que pueden irritar la piel o cambiar la coloración de la piel y de la herida, dificultando su seguimiento médico. Las heridas deben lavarse con agua y jabón, siguiendo las recomendaciones del médico.
  • -Los pies no deben de colocarse cerca del fuego, estufas o fuentes de calor.
  • -Se debe de evitar el uso de ligas, gomas o calcetines con elásticos en el borde ya que dificultan la circulación sanguínea.
  • -Evitar andar descalzo.
  • -Utilizar crema de protección solar también en los pies si se está expuesto al sol.
  • -Elección de un calzado correcto. El calzado debe de utilizarse siempre con calcetines. No utilizar sandalias, chanclas o zapatos que dejan los pies al descubierto. Se debe de evitar el uso de zapatos con tacón y que terminan en punta. El calzado debe de ser cómodo, que no ajuste ni provoque rozaduras o lesiones en los pies.
  • -Los calcetines y medias deben de ser de tejidos naturales (lino, algodón, lana) y sin costuras. No se deben de utilizar medias o calcetines sintéticos, con elásticos o gomas. No deben de quedar ni apretados ni flojos en la pierna y el pie. Se deben de cambiar diariamente los calcetines o medias, y si los pies sudan mucho o se ha hecho mucho ejercicio más de una vez al día.

 

Cita previa: +34 644 19 11 19